Miguel Haro: «Con Kumon se adquiere una autonomía que marca la diferencia»

21/08/2015

Cuando tenía 8 años, los padres de Miguel Haro decidieron matricularlo en el programa de Matemáticas para que adquiriera una base sólida y desarrollara hábitos de aprendizaje y autonomía. Ahora con 17, y recién finalizados todos los niveles del programa, Miguel afirma que es un estudiante autónomo capaz de aprender por sí mismo. Nos lo cuentan él y Teresa Villalón, su profesora en el centro Kumon Badajoz – Santa Marina, al que asistía.

Pregunta: ¿Te gustaban las matemáticas antes de empezar el programa en Kumon?

Miguel: No recuerdo muy bien si me gustaban o no las matemáticas cuando empecé, ya que era muy pequeño. De lo que sí estoy seguro es de que, una vez que empecé el programa de Kumon, no solo me empezaron a gustar las matemáticas, sino que dejaron de suponer una preocupación para mí, al menos a nivel académico.

P: ¿Qué es lo que más te gusta de las matemáticas?

M: Me fascina el hecho de que aprendiendo una serie de métodos y reglas puedas encontrar soluciones a problemas, no solo matemáticos, sino aplicables al día a día. También me impresiona la fiabilidad de las matemáticas. Se trata de una ciencia con la que llevamos trabajando cientos de años y, mientras que otros campos se renuevan cada cierto tiempo, en el caso de las matemáticas, seguimos trabajando igual y podemos mejorarla y aplicarla a otros campos del conocimiento.

Miguel en la entrega de diplomas del centro Kumon.

Miguel en la entrega de diplomas del centro Kumon en primavera de 2015, junto a su profesora y asistentes.

P: ¿De qué forma te ayudaron tu familia y tu profesora a lo largo de toda tu trayectoria en Kumon?

M: Recuerdo que el principio fue muy duro. No estaba acostumbrado a trabajar a diario, y que de la noche a la mañana tuviera que acostumbrarme a hacerlo fue complicado. Fue durante los primeros niveles cuando mis padres estuvieron más encima de mí y me ayudaron a llevarlo de una forma más amena (¿por qué en Kumon pedimos la implicación de la familia?). En el caso de mis profesores, la ayuda que me han ofrecido ha estado presente durante todos mis años en el programa; estaban muy pendientes al principio y me han ido dando más libertad y autonomía a medida que iba concluyendo.

P: ¿Cómo animarías a los alumnos que ahora están en un punto difícil del programa?

M: Algo que me costó asimilar fue el hecho de estar estancado en un cuadernillo o nivel. Creo que en esto tiene mucho que ver la forma de trabajar que nos enseñan en la escuela, ya que apenas está permitido bloquearse o emplear más tiempo de lo debido en un tema. A los alumnos que lo están pasando peor, les diría que Kumon es un sistema muy diferente al que han visto anteriormente, porque uno mismo se impone su propio ritmo. Es muy bueno repetir cuadernillos, siempre que sea necesario, y estoy seguro de que se agradecerá más adelante.

P: ¿Qué consejo puedes dar a otros estudiantes para que también lleguen a ser concluyentes?

M: Sin duda, lo que más te ayuda a concluir el programa es la perseverancia. Para ayudar a conseguir esta perseverancia de la que hablo, estarán presentes de forma incondicional tus profesores. Además me parece oportuno decir que Kumon se puede compaginar con cualquier otra actividad y siempre se puede sacar un rato al día para hacer el cuadernillo. En mi opinión la carga académica no es una excusa para dejar el programa, ya que llega un punto en el que Kumon adquiere la importancia que pueden tener las tareas o los trabajos de la escuela.

P: ¿Pensaste alguna vez en dejar Kumon? ¿Por qué?

M: Estoy seguro de que todos los alumnos pasan por un momento en el que se plantean dejar Kumon. En mi caso fue por dejar de tener la preocupación a diario. Creo que todos los alumnos que superan esa época en la que quieren dejar el programa pueden convertirse en concluyentes con trabajo, por supuesto, pero con facilidad.

P: ¿Cuándo te propusiste convertirte en concluyente?

M: En mi caso, hasta que no entré en los últimos niveles no oí hablar de la posibilidad de ser concluyente; era algo que no me había planteado hasta entonces. Desde ese momento he de decir que la posibilidad de convertirme en concluyente supuso una gran motivación para continuar con el programa.

P: ¿Qué beneficios crees que tiene terminar el programa completo? ¿Qué habilidades crees que has desarrollado tras tu paso por Kumon?

M: Por supuesto, Kumon te ayuda a adquirir un conocimiento por encima de la media en matemáticas, pero también te ayuda a crear un hábito de trabajo que te puede servir para el resto de tu vida, además de una autonomía que resulta muy útil y que marca la diferencia entre alguien mediocre y alguien sobresaliente.

Entrevista con Teresa Villalón, su profesora de Kumon

Hablamos también con Teresa Villalón, la profesora que ha acompañado a Miguel en su viaje a través de los cuadernillos del programa Kumon de Matemáticas.  Destaca su constancia y su fuerza de voluntad a la hora de afrontar el trabajo.

P: ¿Cuál es el primer recuerdo que tienes de Miguel?

T: Miguel llegó al centro en septiembre del 2005, con 8 años. Su familia buscaba que mejorase su concentración y el cálculo, que al parecer no se le daba demasiado bien, aunque él ya no se acuerda…

Desde el principio me gustaron su disciplina y su capacidad para organizarse el tiempo.

Fue superando niveles normalmente, con los baches esperables, pero su constancia era impresionante: no dejó de trabajar nunca por desgana y, si algún día faltó, su familia acudía al centro a recoger el material. En este sentido, he de decir que el apoyo ha sido incondicional.

Tengo que poner de relieve que ha sabido compaginar muchas actividades, entre las que destaco el atletismo y el baloncesto. Es un alumno brillante.

Miguel en 2005

Miguel en 2005, sujetando uno de los diplomas Kumon por ser alumno avanzado.

P: ¿Cuál es el momento que recuerdas con mayor cariño?

T: A finales del curso del año pasado, cuando estaba terminando primero de Bachillerato, ganó una beca para hacer el bachillerato internacional y se marchó en agosto, con el nivel O muy avanzado, pero antes de irse nos aseguró que lo terminaría durante el verano. Volvió para Navidad y pasó por el centro para decirnos que el día 8 de enero haría el test del nivel O. Y así fue. Cuando lo terminó  estaba contentísimo, con expresión de triunfo.

P: ¿Qué has aprendido trabajando con él?

T: Me parece ejemplar su empeño en acabar un proyecto que le ha costado 10 años y en mantener su palabra y venir a examinarse del nivel O después de haber estado fuera de su casa casi 5 meses.

P: ¿Qué habilidades, destrezas o actitudes son las que crees que lo han llevado a convertirse en concluyente?

T: Su constancia, serenidad, paciencia consigo mismo y su organización del tiempo.

Queremos dar las gracias a Miguel y a Teresa por compartir su opinión sobre Kumon y el programa de Matemáticas. Si quieres leer más historias de éxito con Kumon, entra aquí, y en este enlace puedes solicitar una entrevista con un profesor para estudiar el caso individual de tus hijos. Y en nuestros canales en Google PlusFacebook y Twitter podemos responderte cualquier consulta que tengas sobre cómo puede ayudarte Kumon con la educación de tus hijos.