Matemáticas

Claves para que tus hijos disfruten aprendiendo matemáticas

ene 2022
 

 

El 73 % de los alumnos de secundaria manifiesta tener dificultades para entender la materia y por eso es fundamental que en primaria se enamoren de las matemáticas. ¿Qué podemos hacer para conseguirlo? En este artículo te ofrecemos algunas claves para que tus hijos disfruten aprendiendo matemáticas desde pequeños.

Andrés Pedreño, reconocido catedrático de Economía Aplicada y cofundador de IT&IS, 1Millonbot y Torre Juana OST, afirma que más de un millón de empleos en perfiles STEM (siglas en inglés de ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas) se crearán durante los próximos cuatro años en España. Sin embargo, una de cada cuatro empresas tiene dificultades para encontrar perfiles profesionales relacionados con las matemáticas, a pesar de que son los empleos más demandados.

Marina García, coordinadora de Kumon Matemáticas, nos dice que «todos los niños pueden disfrutar aprendiendo matemáticas y desarrollar sus habilidades en esta maravillosa y útil disciplina, siempre y cuando se sientan seguros y se enfrenten a retos adecuados a su situación particular de aprendizaje. Pongamos el ejemplo de un alumno de Kumon de segundo de infantil que fue tentado por un niño de segundo de primaria para cambiar un cromo de Pokémon. Nuestro alumno no aceptó el cambio porque su cromo era mejor al tener mejores números de ataque y de vida. Como veis, desde pequeños, nuestros hijos pueden empezar a desarrollar una mente matemática e ir alimentándola de cara al futuro».

¿Qué hacer para que tus hijos disfruten aprendiendo matemáticas? Marina García nos da algunas claves para conseguirlo:

1. Aprender es genial

A todos nos gusta aprender de forma natural, pero no debemos confundirlo con estudiar o trabajar. Aunque sentir reticencia a la hora de esforzarnos es habitual, sí nos gusta disfrutar del fruto de ese esfuerzo: el aprendizaje. Por ejemplo, ir al gimnasio nos da pereza, pero una vez que concluye la clase, aunque terminemos agotados, salimos más motivados y con sensación de satisfacción; lo mismo les ocurre a nuestros hijos cuando disfrutan aprendiendo matemáticas.

2. Plantear retos adecuados

A los niños les gusta aprender siempre que se les proporcione el contexto y los retos adecuados. Si estos no se adecúan a su situación de aprendizaje, es difícil que logren concentrarse. Por eso, es importante estar al tanto de sus fortalezas, oportunidades, conocimientos, habilidades y actitudes. Para conseguirlo, os aconsejamos reuniros con su maestro e intentar conocer estos datos. Los retos no son ni buenos ni malos, sino adecuados o inadecuados para un niño concreto en un momento determinado de su desarrollo.

3. Perder el miedo a los exámenes

Recuerda que cada acierto es una oportunidad para elogiar y cada error es una oportunidad para aprender. Debemos evitar que los exámenes se conviertan en un juicio a la inteligencia y la valía, así como transmitir mensajes negativos al respecto. Por ejemplo, si tu hijo ha sacado un 8 y le dices «¡Qué listo eres!», entenderá que es listo por haber obtenido esa nota, y esa es una interpretación negativa. En cambio, si le dices «Has sacado un 8 porque te has esforzado mucho. ¡Enhorabuena por tu esfuerzo! ¡Esforzarse merece la pena!» estarás ofreciéndole un refuerzo positivo para que, si suspende, piense que debe esforzarse un poco más y así lo conseguirá. Cada examen debería ser una experiencia más de aprendizaje. ¿Qué significa sacar un 6? Pues seis oportunidades para elogiar y cuatro oportunidades para aprender. Todos los niños deberían salir fortalecidos de los exámenes.

4. Practicar un poquito cada día

No hay un método milagroso para disfrutar aprendiendo matemáticas, sino que todos los niños pueden obtener buenos resultados si, además de plantearles retos adecuados, practican lo suficiente cada día. Por ejemplo, ir a una clase avanzada de natación teniendo un nivel básico significa agotarse enseguida, sentirse fuera de lugar y dudar de las propias capacidades. Esto no quiere decir que esa persona sea mala en natación, sino simplemente que está en la clase equivocada.

5. Adecuar el material y los recursos didácticos

Para que tu hijo disfrute aprendiendo matemáticas, el material y los recursos didácticos deben ser apropiados para su situación de aprendizaje y estar bien secuenciados. Habla con su profesor para conocer la situación real de tu hijo. Lo importante es que el material sea adecuado a su capacidad con el fin de que se sienta motivado y pueda aprender al tiempo que adquiere seguridad.

6. Planificar

Es importante tener una planificación de las actividades y que tu hijo esté al tanto de ella para que sea consensuada y proporcionada. Si se multiplica la práctica, se acelera el avance; si se pierden días, no se avanza. Es buena idea crear un calendario de actividades en el que se incluyan también los días no lectivos: en esos días se está menos cansado y se pueden practicar las matemáticas por la mañana para continuar con el resto de las actividades a lo largo del día. Es bueno recordar cada día la planificación de actividades hasta que se interiorice la rutina; por ejemplo, puedes preguntarle a tu hijo si recuerda lo que vais a hacer por la tarde.

7. Aprender a aprender

No debes hacer los deberes por tu hijo, sino dejar que resuelva las dificultades por sí mismo. Enséñale a ver el error, pídele que lea bien el enunciado o que busque otro ejercicio parecido que pueda usar como modelo. Ofrécele este tipo de apoyo para que disfrute aprendiendo matemáticas. Además, es muy importante elogiar los pequeños detalles, como dar la enhorabuena por anotar los deberes y empezar a hacerlos solo.

8. Confiar en los profesionales

Los padres no tenemos que ser ni pedagogos ni matemáticos, si bien a veces nos podemos sentir sobrecargados. Igual que cuando nuestros hijos enferman vamos al médico, debemos dejarnos asesorar por profesionales de la educación para que nos ayuden con el material más adecuado para ellos.


Desarrollar el potencial de aprendizaje

A todos los niños les gusta aprender y sentirse competentes. Por eso, en Kumon les proporcionamos el material didáctico y la orientación más adecuada a sus capacidades para que disfruten aprendiendo matemáticas, independientemente de su curso escolar.

El material está secuenciado y así les enseñamos a perder el miedo al error, pues lo trabajamos de forma proactiva, desarrollamos el hábito de estudio y la capacidad de concentración para afrontar con éxito cualquier materia y, sobre todo, fomentamos una actitud autodidacta desde el principio.

¡Te animamos a contactar con tu centro Kumon más cercano!