Marta Nin Martí
C/ Colomeres, 92, local, Gavá, Barcelona, 08850
4.6 reseñas de 11

Sobre el centro

Clases presenciales Clases online

El centro Kumon Gavà - Centre abrió sus puertas en enero de 2013 y está situado en la calle Colomeres, 92, en el centro de Gavà, muy próximo al ayuntamiento y la biblioteca municipal, y rodeado de varios centros educativos. El local está climatizado y adaptado. Paradas de autobús a pocos minutos, de las líneas L80, L81, L82 y L85.

Llevamos más de 5 años ayudando a nuestros alumnos no solo a aprender matemáticas y a adquirir un buen hábito lector, sino a descubrir su máximo potencial.

En este tiempo, más de 200 alumnos han podido disfrutar de los beneficios de estudiar Kumon Lectura y Kumon Matemáticas.

Dota a tus hijos de la ventaja académica que le proporcionará el método Kumon, ya que a través de cualquiera de nuestros programas, Kumon Matemáticas, Kumon Lectura y Kumon English, mejorarán en la escuela y adquirirán habilidades que les serán de ayuda en todas las materias: hábito de estudio, concentración, autonomía y ganas de aprender, todo ello de forma autodidacta, lo que genera satisfacción personal y seguridad en uno mismo. Las dificultades serán retos a los que tus hijos sabrán reaccionar con actitud positiva. Todo ello les será útil para su desarrollo escolar y personal.

Las familias desempeñan un papel muy importante en el seguimiento y evolución de sus hijos en Kumon, ya que se trata de un trabajo diario y constante en el que los padres también participan.

Tus hijos, mediante una programación totalmente individualizada y adaptada a sus necesidades, progresarán a su propio ritmo, y todo ello independientemente de su edad y nivel escolar.

Tus hijos tienen un gran potencial, ¡ayúdalos a descubrirlo!
 

Soy Marta Nin Martí, directora del centro Kumon Gavà - Centre.

He trabajado durante 25 años como responsable financiera en el Departamento de Administración y Recursos Humanos de empresas del sector privado. Mi experiencia como orientadora de Kumon es reciente, pues abrí el centro en el 2018. No obstante, creo que mi trayectoria profesional, mi experiencia como madre y educadora, mis ganas y mi pasión por el método Kumon hacen que ponga todo mi empeño en lograr que los niños encuentren su lugar y descubran todas las habilidades que llevan dentro.

Conocí el método Kumon hace años como muchos de los padres Kumon: cuando buscaba algo que hiciera mejorar en clase a mis sobrinos e hijos. El método me sorprendió porque mi hija mejoró en Matemáticas de forma espectacular.

Con el tiempo, mis hijos se hicieron mayores, los trabajos fueron cambiando y un día la vida me llevó de nuevo hasta el método; «por algo será», quise pensar. La oportunidad vino casi sin buscarla y, en muy pocas semanas, pasé a formar parte de la gran familia Kumon. Me siento orgullosa de ello y de poder dedicarme a ayudar con este brillante método a que otros niños desarrollen sus capacidades al máximo y disfruten aprendiendo cada día algo nuevo.

Kumon me ha aportado mucho más de lo que creía. Lo más satisfactorio como orientadora es conocer a cada alumno y ver de qué es capaz antes de que él se dé cuenta, porque no hay niños torpes o niños más lentos, sino que todos ellos tienen capacidades ilimitadas y solo hace falta que sean conscientes de ello. El papel del orientador de Kumon es observar a cada alumno de forma individual para adaptar el material a sus necesidades. Siempre aprendemos de ellos y de sus formas de trabajar. Si un alumno sale del centro con una sonrisa porque ha logrado algo de lo que no sabía que era capaz antes de entrar, ha valido la pena y la satisfacción personal es inmensa.

Siempre que me preguntan si me gusta mi trabajo, destaco la misma frase que dijo una de mis alumnas un día cuando, al recoger, comentábamos los ejercicios y las dificultades que se había encontrado haciendo la tarea. Le pregunté si estaba contenta de hacer Kumon y ella me contestó: «Reconozco que al principio me costaba, pero ahora ya no soy la tonta de la clase, ¡ahora me piden ayuda a mí!». Y todo ello lo dijo con una sonrisa de satisfacción en la cara. Esa respuesta es lo más gratificante que he podido oír.

Kumon es una gran empresa dedicada a la educación desde que en 1954 tuviera su primer alumno, el hijo del fundador Toru Kumon. Desde entonces, más de 4 millones de alumnos por todo el mundo disfrutan del método. Todos los orientadores nos beneficiamos los unos de los otros compartiendo nuestros conocimientos y experiencias, nos formamos continuamente y mejoramos día a día para lograr el objetivo del método: formar personas responsables y competentes descubriendo su potencial y desarrollando al máximo su capacidad para así contribuir a la sociedad.
 

Horarios

Lunes 10:30 - 12:00
Martes 15:30 - 19:30
Miércoles 16:00 - 19:00
Jueves 10:30 - 12:00
Viernes Cerrado
Sábado Cerrado
Domingo Cerrado

Precios

Pago único
Matrícula € 60
¿Qué es la cuota de matrícula?
Es un pago único que se abona al inscribir a tu hijo en Kumon por primera vez
Al mes
Por programa € 70


Las clases pueden ser online o presenciales


Cuadernillos diseñados para aprender desde casa y en el centro
 
 ¿Cuánto lleva el estudio diario?
El estudio diario suele llevar aproximadamente 30 minutos por programa, aunque el tiempo total dependerá de la edad del alumno y del nivel en el que se encuentre. El orientador te explicará cómo se puede hacer el seguimiento teniendo en cuenta las características del centro y la aplicación de todas las medidas de seguridad que exigen las circunstancias.
Clases presenciales
Clases online
Accesibilidad
Área de lectura independiente
Transporte público - Autobús

Cómo llegar

C/ Colomeres, 92, local
Gavá
Barcelona
08850
Coche
Prueba de nivel gratis

Reseñas de Google

Valoración global

4.6

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Preguntas más frecuentes

Se puede empezar a aprender con Kumon a partir de los 2 años. Tenemos desde alumnos que acaban de cumplir los 2 años hasta otros que están a punto de entrar en la universidad. Kumon ayuda a niños de cualquier edad y capacidad, aunque, cuanto antes empiezan, antes pueden empezar a desarrollar sus habilidades y mayor es el beneficio que acumulan. En el momento que sientas que tu familia está lista para comprometerse con el estudio a largo plazo, Kumon estará ahí para ayudaros a alcanzar vuestra meta.
Kumon ofrece mucho más que las clases particulares y es un método distinto de la enseñanza tradicional en clase. En lugar de preparar al niño para una determinada prueba o evaluación, Kumon capacita a los alumnos para aprender por sí mismos mediante una orientación individualizada y hojas de estudio cuidadosamente elaboradas.

Además de desarrollar las habilidades fundamentales en matemáticas, lectura e inglés, cada alumno de Kumon trabaja para construir sus propias habilidades para el aprendizaje autodidacta y reforzar su confianza en su propia capacidad. Esto significa que un alumno de Kumon no se verá limitado por las capacidades o el conocimiento de los demás para avanzar en su aprendizaje.
Al ser un programa internacional, Kumon no sigue ningún currículo escolar concreto, sino que es complementario a todos ellos. Su principal objetivo es desarrollar las habilidades del alumno para aprender por sí solo. Dichas habilidades para el aprendizaje autodidacta mejoran el rendimiento de los alumnos de forma transversal a sus estudios reglados. Además, Kumon se adapta al nivel de cada alumno sea cual sea su edad, por lo que consigue ampliar y desarrollar sus habilidades, su confianza y su capacidad.
Kumon es un método para el aprendizaje autónomo, pero todos los alumnos cuentan con el apoyo de su orientador. Las hojas de estudio, cuidadosamente elaboradas, enseñan a los alumnos a encontrar la respuesta por sí mismos; el orientador los guía solo cuando es necesario. La principal función de los orientadores de Kumon es observar el trabajo de sus alumnos, tanto en las clases presenciales como en las clases online, y asegurarse de que las tareas que están realizando son las más adecuadas para ellos, así como de que trabajan a un ritmo apropiado.
 
Los alumnos de Kumon trabajan con el orientador del centro dos veces por semana y durante tanto tiempo como necesiten para resolver su tarea diaria, que suele rondar los 30 minutos por programa. Sin embargo, el tiempo exacto dependerá de las necesidades del alumno en cada momento, la dificultad de su tarea y la dinámica del propio centro.

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