Marisa Herrero, de Kumon Toledo - Buenavista, ¡concluyente en Primaria!

sep 2014
Marisa Herrero.

Marisa acaba de finalizar el nivel O del programa de Matemáticas y es una de nuestras alumnas concluyentes más jóvenes al terminar el programa cursando aún sexto de Primaria. Esto significa que ha sido capaz de resolver de manera autodidacta contenidos matemáticos que el sistema curricular español enseña a los estudiantes en Bachillerato. Su madre y ella y nos han escrito una carta para contarnos su experiencia con el programa de Matemáticas de Kumon.


Carta de Marisa

Hola, soy Marisa, tengo 11 años y me siento muy orgullo­sa de poder decir que soy concluyente de Kumon Matemáticas. Empecé Kumon animada por una niña de mi clase, a los 8 años, en un nivel bajo. Un año después, iba por el nivel G, comenzando con el álgebra, pensando "¿Y esto para qué sirve?", pero continué. Fui avanzando por los niveles H, I, J y K, donde se ve toda el álgebra y las ecuaciones. Cuando llegué al K descubrí que no me gustan nada las gráficas, pero logré pasar al L después de mucho esfuerzo. Los últimos niveles fueron los que más me gustaron, ya que fueron los que más me hacían pensar. El nivel O, con el cálculo diferencial e integral, fue, sin duda, con el que más disfruté, ya que lo hice en inglés y aprendí a hacer matemáticas pensando en inglés. Kumon me ha enseñado a pensar por mí misma y a averiguar sin explicaciones, de una manera autodidacta. Mis padres y mis orientadores han sido los que más me han ayudado en el día a día y en clase; y así es como he logrado terminar Kumon en 3 años, realizando un esfuer­zo del que ni yo me creía capaz.


La mamá de Marisa Herrero también nos cuen­ta su experiencia

Marisa entró en Kumon con 8 años, teniendo conoci­mientos de matemáticas: le gustaban, pero no más que otras materias. Hacía Kumon en cualquier momento, no le costaba. Los minutos que dedicaba a hacer los cuadernillos eran su tiempo libre, donde ella desarrollaba su capacidad sin estar atada al horario de una clase o el ritmo de aprendizaje de un aula. No dependía de nadie y nadie tenía que darle permiso para pensar. Comenzó el programa como diversión. Otras niñas de su clase también acudían al centro y esto les servía como punto en común. Pero tuvo un momento de debilidad cuando pasó de los ejercicios que ya sabía porque los conocía del colegio a enfrentarse de forma autodidacta con conceptos nuevos de los que nunca había oído hablar.

Entonces se le rompió el esquema: pizarra-explicación-ejercicios de repetición... Se aturdió un poco, pero resistió, descubrió que con un cuader­nillo, una fórmula y un lápiz podía buscar un plan para resolver el ejercicio sin ayuda. Fue como un salto al vacío y, a partir de ese momento, comenzó el verdadero Kumon para ella; se dejó llevar por su intuición, aumentó el ritmo de hojas que hacía cada día, hasta que llegó a hacer varios cuadernillos en una sola jornada. Se convirtió en una alumna autodidac­ta y plenamente motivada.

El nivel O es el último en Kumon Matemáticas. Durante los últimos niveles sentí un poco de vértigo... eran niveles muy avanzados, pero Marisa los resolvía sin dificultad. Me preocupaba que estuviera centrada en las matemáticas y descuidara otros aspectos de su vida. Me paré y observé. Comprobé que saca buenas notas en otras asignaturas, acude contenta al colegio cada día, está hablando continuamente por teléfono con sus amigas, le gusta el cine, la música y en el fondo veo que es una niña más de 11 años y además que es feliz.

Volveríamos a apuntar a Marisa a Kumon porque nuestra intención inicial era que desarrollase sus capacidades al máximo, y en 3 años y medio ha conseguido aprove­char las herramientas que le proporciona Kumon para descubrir su valía. Creo que el método Kumon es fantástico; la directora del centro siempre me comentaba que este sistema ayudaría a Marisa. ¡No saben cuánto! Con la pacien­cia y dedicación de los orientadores, Marisa y los otros alumnos del centro han sido tratados en función de su singularidad. Cada alumno es único. Gracias.


Julia Cabetas, orientadora del centro Kumon Toledo - Buenavista, destaca el carácter de Marisa y sus ganas de trabajar

Marisa se matriculó en el centro Kumon Toledo - Buenavista cuando cursaba 3.º de Primaria, y en tan solo 3 años y 5 meses es concluyente del programa de Kumon Matemáticas. Si dijera que trabajar con Marisa este tiempo fue un placer, me quedaría muy corta. He disfrutado y aprendido de ella muchísimo. Su carácter es alegre, es educada, perseverante, ama­ble, independiente, madura, y siempre tiene que tener un reto en su vida. Marisa es una alumna completa y feliz que es capaz de disfrutar tanto con un cuadernillo del nivel O como de una fiesta de cumpleaños con sus amigas. Hasta hace poco, ese reto era ser concluyente del pro­grama de Matemáticas en primaria por lo que decidió en los niveles N y O, los últimos, hacer un cuadernillo diario, un gran esfuerzo y muestra de compromiso. Tengo que agradecer a sus padres su implicación con el método, pero sobre todo que me hayan permitido acompañar a Marisa en Kumon y disfrutar con ella en su camino hasta ser concluyente.

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