Ocho beneficios de la papiroflexia para niños

El origami, o la papiroflexia, es el conjunto de técnicas que permite realizar figuras en papel doblándolo, sin realizar cortes ni usar pegamento. El origami procede de Japón, como el método Kumon, y, además de ser entretenido, tiene una serie de beneficios para los niños que van de la estimulación de la creatividad o la coordinación óculo-manual a la mejora de la comprensión matemática a través de la geometría.

Origami significa, literalmente, 'doblar papel' y en sus inicios se trataba de un pasatiempo reservado solo a los nobles y a los ricos, debido al alto coste del papel.

En España fue popularizado por Miguel de Unamuno, quien escribió varios libros sobre «cocotología», que es como denominaba al arte de hacer pajaritas en papel (término derivado de la palabra cocotte, «gallina», en francés).

Por cierto, la primera fábrica de papel de Europa se fundó en Xátiva, ciudad donde hay un centro Kumon. Enseñando figuras de papel sencillas a nuestros hijos, desarrollaremos en ellos habilidades artísticas. Además, realizar actividades manuales acelera el proceso de maduración del cerebro en los bebés, ya que la coordinación exige el uso de ambos hemisferios cerebrales; es un trabajo activo de nuestra capacidad, igual que lo es la escritura a mano.

Vamos a ver una lista detallada de los beneficios del origami para los niños.
  1. Incentiva la imaginación, ya que el niño puede hacer sus propios diseños para crear nuevas figuras. Se potencia la capacidad de visualizar e imaginar.
  2. Desarrolla la destreza manual y la coordinación de las manos con los ojos. Para crear una figura perfecta hay que realizar los pliegues con cuidado y precisión. Por eso mismo, también mejora la atención.
  3. Desarrolla la paciencia y la constancia. El niño aprende que es posible necesitar varios intentos antes de que la figura salga bien. Conseguirá aprender de los errores, algo que le va a ser muy útil.
  4. Mejora la memoria, puesto que ha de llevar la cuenta de qué pliegues ha hecho y cuáles son los que deberá hacer a continuación.
  5. Desarrolla la concentración visual y mental, al estar centrado en conseguir la figura.
  6. Ayuda a comprender conceptos espaciales, como delante, detrás, arriba o abajo.
  7. Refuerza la autoestima. Al igual que trabajando los materiales Kumon, cada acierto es un éxito que motiva al niño a seguir probando y aprendiendo.
  8. Relaja a los niños, pues hace olvidar posibles situaciones de estrés o temores que pudieran tener en un momento dado. Es un buen pasatiempo.


El origami también tiene una relación muy directa con las matemáticas. Los pliegues en el papel son operaciones de simetría y geometría, y hay incluso estudios publicados sobre cómo resolver ecuaciones de tercer grado a través de la papiroflexia, doblando papel. Hay teoremas e hipótesis incluso específicos para la papiroflexia, como el teorema de Maekawas y el teorema de Kawasi. Puedes leer más en la Wikipedia. ¿Sabes hacer figuras de origami? ¿El barco de papel o la pajarita? Puedes contárnoslo en nuestras redes sociales.
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