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Hermanos Alonso Calderón

Hermanos Alonso Calderon

Boadilla del Monte - Pueblo

David Tomás (a la izquierda):

«Cuando estaba en 5.º de EPO, aunque en el colegio no iba mal y se me daban bien las matemáticas, empecé el programa en Kumon porque mis padres pensaron que me podría ser muy útil y aprendería mucho. Al principio, me parecía muy fácil, ya que hacía sumas y restas; sin embargo, más tarde se empezaron a complicar las cosas y muchas veces necesitaba la ayuda de los profesores, pero al final siempre conseguía entenderlo perfectamente y lo hacía sin gran dificultad.

»La verdad es que durante mis primeros años en Kumon pensaba que era una pérdida de tiempo y además lo veía como que era hacer el doble de deberes de matemáticas, y a nadie le gusta tener extra de deberes. Al llegar a 1.º de ESO empecé a darme cuenta de que todo lo que hacía en el colegio ya lo había visto de una forma diferente en Kumon y me resultaba muy fácil sacar buenísimas notas en matemáticas. Al mismo tiempo veía que a los demás de mi clase les costaba entender las cosas mucho más que a mí.

»Finalmente, al inicio de 4.º de ESO he conseguido terminar todos los niveles del programa y ahora veo que me ha resultado muy rentable, ya que he aprendido un montón de cosas nuevas y las matemáticas ahora me parecen muy fáciles y divertidas.»

Miguel Ángel (a la derecha):

«Empecé Kumon en 6.º  de EPO para estar ocupado en ese tiempo libre que me sobraba y lo he acabado en 2.º de Bachillerato. Al principio lo veía como algo inútil y que no servía para nada porque empecé en un nivel bajo haciendo multiplicaciones y divisiones. Poco a poco me di cuenta de que estaba ganando mucha agilidad mental, hacía operaciones mucho más rápido que cualquiera y, poco a poco, adelanté el nivel que llevaba en el colegio hasta el punto en el que, cuando explicaban las cosas en el colegio, yo ya las había hecho. Prácticamente no tenía que estudiar matemáticas, pues había repetido tantas veces los ejercicios en Kumon que me lo sabía perfectamente. Además, gracias a Kumon aprendí caminos más rápidos para realizar las operaciones, por lo que al hacer los exámenes en el cole terminaba mucho antes que el resto de mis compañeros de clase y ¡me daba tiempo a hacer los exámenes dos veces y buscar los fallos!

»Kumon me ayudó mucho. Llevo varios años notando ese plus que tengo sobre el resto de mis compañeros. Mientras que para muchos las matemáticas son un quebradero de cabeza, para mí es la asignatura más entretenida que hay. No todo fue un camino de rosas en Kumon, ya que hay que dedicarle tiempo y esfuerzo, como a todo, y a veces terminaba harto y lo primero que me daban ganas de hacer era dejarlo porque pensaba: «¿Qué más da? Ya lo estudiaré en el cole». Pero ahora, verdaderamente creo que ha merecido la pena y creo que esas habilidades que he adquirido me serán muy útiles en la Universidad.»