Plantear retos adaptados: la didáctica del futuro, hoy en Kumon

26/06/2015

matemáticasfacilesHace años que, desde el punto de vista teórico, se asume que la educación ha de ser mucho más que la simple memorización de datos o fechas. El desarrollo de la comprensión y la deducción o la adquisición de herramientas han ganado terreno a la educación repetitiva de la memoria.

Avanzando un poco más en estas ideas, el método educativo más eficaz es aquel que se basa en el desarrollo de las capacidades innatas en los niños y los ayudan a adoptar actitudes positivas ante el aprendizaje en cualquier situación, incluso más allá de la vida escolar. Esto significa que educar es enseñar a aprender y a mantener una actitud positiva ante el aprendizaje, para que los niños, cuando sean adultos, sigan aprendiendo y sean capaces de adaptarse a los cambios laborales y sociales que cada vez se suceden a mayor velocidad y acarrean transformaciones de mayor calado.

Teniendo esto en cuenta, no podemos perder de vista que las capacidades y las necesidades de cada alumno son diferentes, por lo que la individualización ha de ser una característica incuestionable para desarrollar ese aprendizaje constante y con actitud positiva. Un punto de apoyo muy importante a la hora de lograr esta individualización son las familias de los alumnos, cuya implicación en las tareas realizadas en el aula es cada vez mayor, dada la incidencia positiva que tiene en el aprendizaje. Insistimos en este punto: los padres no han de sentarse con sus hijos a darles clases particulares, sino  han de acompañarlos en el aprendizaje hablando con ellos de sus avances y motivándolos a seguir aprendiendo.

¿Y cómo conseguimos que todo el sistema funcione?

¿De qué forma estimulamos a los niños para que aprendan, de una manera positiva, dentro del aula? La clave ya la apuntó Toru Kumon, quien fundó el método Kumon hace más de 50 años: plantear retos a los alumnos para que puedan descubrir el valor del esfuerzo y del aprendizaje de forma autodidacta.

Cuando conseguimos un objetivo propuesto, alcanzamos un sentimiento de plenitud y motivación muy alto. ¿Quién no conoce esa sensación que produce poder decir «¡Por fin lo he conseguido!»? En el método Kumon se busca que, a través de los ejemplos, el alumno disfrute siempre de la sensación de haberlo logrado por sí mismo, sin explicaciones, basándose en la observación y la deducción. Para ello, al alumno se le plantean esos retos que mencionamos anteriormente. Pero no se trata de problemas o ejercicios aleatorios, sino que se parte de un estudio de sus conocimientos previos y de un análisis de sus capacidades por medio de la observación en el aula.

Además de todo esto, un factor diferenciador de la educación del futuro ha de ser la implicación de los alumnos en su propio aprendizaje. Es decir, el aprendiz ha de ser agente activo, no reactivo. Su tarea no consiste solo en resolver ejercicios, sino que ha de colaborar con el profesor y su familia en la definición de objetivos y estrategias para alcanzarlos, así como de los avances diarios que cada día le hacen estar más cerca de ese sentimiento de logro que buscamos. De esta manera, el alumno está en disposición de aprender algo nuevo cada día manteniendo la motivación y persiguiendo el éxito educativo.

¿Qué forma de trabajo acompaña este método?

La máxima nota con Kumon

La máxima nota con Kumon

Uno de los principios metodológicos de Kumon es el trabajo diario, de lunes a domingo, durante todo el año. El principal objetivo es desarrollar capacidad de estudio y constancia en los alumnos. Dos días a la semana, ha de acudir a un centro Kumon especializado (encuentra aquí el más cercano a tu hogar) y, el resto de los días, trabaja en casa. Esto es así porque el entorno de aprendizaje y de estudio está en casa, por lo que el alumno entiende que en su entorno el estudio ha de tener cabida. En este enlace puedes ver consejos para crear un lugar de estudio en casa.

De manera autónoma (siempre según la habilidad de cada alumno) ha de resolver por sí solo los ejercicios que el profesor le ha propuesto para cada uno de los días. Como se trata de un reto, no se le dan explicaciones, sino que observando los ejemplos y recurriendo a sus conocimientos previos ha de deducir la respuesta.

Es un método lo suficientemente individualizado como para poder experimentar la mejor estrategia de aprendizaje para cada alumno, y lo suficientemente permeable como para aplicar esta mejor estrategia de aprendizaje con más alumnos, lo que se traduce en una mejora continua del propio método.

Los programas de Matemáticas y Lectura de Kumon dan una importancia muy clara al modelo de establecimiento de metas y su consecución. Es obvio que para despertar el gusto y el placer de aprender es necesario que el alumno tenga claros los objetivos que queremos conseguir y que conozca claramente las variables que van a ayudarlo a conseguirlas.

En el comienzo, se afianzan las capacidades y actitudes básicas (concentración, hábito, ritmo de trabajo, perseverancia, etc.) para después dar pasos paulatinos, con una mediación del profesor respetuosa con el modelo de aprendizaje de cada alumno, hasta llegar a un estado óptimo de aprendizaje autorregulado. Es el momento de conocer esta forma de aprender y dar a tus hijos las herramientas para que desarrollen su potencial de aprendizaje para toda la vida. Solicita una entrevista con nuestros profesores y estudiaremos gratuitamente su caso de aprendizaje, sea cual sea. En este enlace puedes ver opiniones de alumnos que han estudiado con Kumon y han logrado sus objetivos.