Cómo tratar con un «phonbie»: un niño adicto al móvil

04/08/2017

El verano suele ser el momento en que los padres compran móviles a sus hijos o les prestan uno con el fin de mantener el contacto con ellos. Una vez abierta la puerta al mundo de los teléfonos inteligentes, es importante establecer una «normativa» sobre el uso responsable del dispositivo.

El móvil ofrece todo lo que el niño necesita sin que él tenga que esforzarse. En cambio, cuando el niño juega solo, necesita estimular su creatividad e imaginación para poder divertirse. Por ese motivo, los dispositivos electrónicos pueden causar adicción y dependencia, sobre todo si el uso de estos aparatos se hace sin ningún tipo de límites.

Lo primero que debemos hacer es acordar horarios que permitan disfrutar del tiempo con los amigos y la familia. Esta es la fórmula para evitar que nuestros hijos se conviertan en zombis del móvil (phonbies o nomofóbicos), adictos al teléfono.

Los expertos coinciden en que estar demasiadas horas con los móviles es perjudicial para el desarrollo de los niños porque genera niños pasivos que no saben interactuar con los demás. Además, afirman que los móviles no deben sustituir a la lectura de un libro o al tiempo de juego con los hermanos y los padres.

Para los niños, el principal uso de los dispositivos conectados a Internet es jugar, ver vídeos de YouTube y hablar con sus amigos. Lo ideal es dejar a los niños usar el móvil una hora al día y nunca exceder las tres horas y media seguidas. Dependiendo de la edad, se deberán cambiar estos horarios. El resto del día hay que invitarlos a jugar y relacionarse con otros pequeños; además, debemos evitar que los niños duerman con el móvil en la habitación.

Los padres desempeñan un papel muy importante en esta tarea; si los niños ven que sus padres usan demasiado el móvil, lo utilizarán como argumento para pedir más tiempo de uso.

Convertir el móvil en un aliado

Podemos convertir el tiempo de uso del móvil de nuestros hijos en un aliado. ¿Cómo? Seleccionando un contenido adecuado en aplicaciones de series, de documentales o de películas en las que podemos hacer una lista cerrada de reproducción y controlar lo que ven nuestros niños sin preocuparnos de que vean algo poco adecuado.

También, podemos usar el móvil para promover el entretenimiento en familia, ya que puede servirnos de herramienta para socializar y encontrar intereses comunes a través de juegos previamente seleccionados.

Cómo proteger a nuestros hijos de los peligros de Internet

  • No es recomendable el uso del móvil con cámara en habitaciones cerradas donde el menor puede hacerse fotos a sí mismo, lejos del control de un adulto.
  • Tapar las cámaras web de los aparatos, no solo de los móviles, sino también de los ordenadores y las tabletas, porque se pueden activar sin querer o por la instalación de programas que, sin saberlo, permiten a terceros ponerlas en marcha.
  • Desconectar la localización vía satélite, en especial en el caso de fotos y vídeos, incluso en el domicilio propio.